viernes, julio 09, 2004

Salud, valedores

Pues como todos ya deben saber, el Sifuentes y el Epigmenio ya andan aplanando nuevamente las calles de la ciudad.

Bienvenidos, valedores, a este infierno sin rejas, pero definitivamente libre (aún).

Ya nos veremos en algún antro y nos saludaremos y beberemos y le mentaremos la madre a las pinches autoridades (claro, ahora sí nos echamos a correr para que no nos alcancen).

Un gran abrazo a los dos. Nos seguimos leyendo.

El Epigmenio cuenta sus impresiones sobre el tambo a La Jornada.